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José Antonio Plaza de Pablos - Master Profesor de Secundaria Bachillerato y FP

viernes, 17 de febrero de 2012

12. Autoevaluación


Así he planteado la evaluación docente en mi Unidad Didáctica:


AUTOEVALUACIÓN DE LA PRÁCTICA DOCENTE Y DE LA UNIDAD DIDÁCTICA

Qué evaluar

En paralelo a la evaluación del alumno debemos llevar una evaluación docente y teniendo en cuenta que en la estrategia metodológica nos hemos incluido como parte del grupo con el rol de “director de animación” y hemos querido dar a la unidad ese aspecto pseudoprofesional, con mayor motivo nuestra evaluación estará ligada a la de los alumnos.

Esta autoevaluación puede observarse desde dos puntos de vista, que en realidad se solapan o se complementan:
La estrictamente docente: ¿Considero que he conseguido transmitir las competencias previstas para la unidad didáctica?
La de “director de animación”: ¿He conseguido organizar el trabajo, proporcionar el material adecuado y manejar el grupo para conseguir el objetivo?

Podríamos decir que la primera se correspondería con objetivos más finalistas y la segunda con objetivos más de proceso pero en realidad van vinculados el uno con el otro.

Para tener en cuenta los dos puntos de vista vamos a partir de la siguiente premisa a la hora de realizar la autoevaluación, para simplificar y poder medir de alguna forma nuestro trabajo:

“Si conseguimos realizar satisfactoriamente la actividad que nos habíamos planteado respetando el proceso y la organización planteada en la unidad docente, consideraremos que hemos cumplido el objetivo básico desde un punto de vista docente y de alguna forma que hemos conseguido transmitir las competencias previstas con un proceso adecuado.”

Así pues debemos tener en cuenta que no nos sirve:

Conseguir realizar satisfactoriamente la actividad que nos habíamos planteado pero siguiendo otros procesos y otra organización que desvirtúen los principios metodológicos de la unidad didáctica y de la actividad.

No conseguir realizar satisfactoriamente la actividad aunque hayamos respetado escrupulosamente el proceso y organización planteada para llevarla a cabo.

Cuándo y Cómo evaluar

Se propone que la autoevaluación sea continua diferenciando entre proceso y resultado, recordando que ambos deben ser satisfactorios para considerar conseguidos los objetivos.

Asi para el proceso iremos sesión por sesión verificando las siguientes cuestiones, observando tanto las reacciones y comportamientos por parte de los alumnos como nuestras propias sensaciones y apelando a nuestra capacidad autocrítica.

- Detección de conocimientos:

¿Se han realizado por medio de preguntas previas a la explicación teórica de tal forma que también sirvan como motivadores?

- Motivación:

Las estrategias motivadoras con material real de dibujos animados, libros animados, taumatropos, etc. ¿Ha sido satisfactoria?

- Exposición del contenido teórico:

Evaluar el material preparado. Organización del contenido. Temporalización de la progamación de aula. ¿Ha resultado coherente y satisfactorio?.

- Explicación de la actividad:

¿Se ha realizado una explicación clara?. ¿Los alumnos han comprendido el objetivo y su proceso?.

- Desarrollo de la actividad:

¿El material es el adecuado?. ¿Los alumnos van respondiendo a las expectativas que se esperaba de ellos?.  ¿Mantenerlos como un único grupo ha sido una buena opción? ¿El número de sesiones es el necesario? ¿Existe conciencia de grupo o se mantiene una prevalencia individualista sobre el trabajo?

Para el resultado de la actividad manejaremos el mismo cuestionario que los alumnos y con la misma objetividad que se les pide a ellos. (Ver cuestionario en el Anexo 2).

Del resultado de la evaluación del proceso de la actividad y de la evaluación del resultado de la actividad extraeremos la evaluación de la unidad didáctica y así podremos: calibrar su margen de mejora y detectar sus potencialidades.


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